EL EFECTO PEDALADA

De l’últim llibre que he llegit. Elogio de la bicicleta de Marc Augé. Un passatge del llibre que parla de la utopía d’un món dominat per les bicis:

EL EFECTO PEDALADA

El ‘efecto pedalada’ es una nueva expresión que se ha puesto de moda y ha sustituido la que se usaba en el mismo sentido: el ‘efecto mariposa’. Ésta había surgido, como se recuerda de buena gana, en la conferencia ofrecida por el meteorólogo Lorenz en 1972 y de la provocativa pregunta que le daba título: “el aleteo de una mariposa en el Brasil, ¿puede provocar un tornado en Texas?”. Hoy, los investigadoresde las ciencias sociales han llegado a preguntarse si la teoria del caos no se aplicaría aún con mayor pertinencia a la actualidad mundial. Con el agudo sentido  de la predicción retrospectiva que a menudo los caracteriza, hacen notar que posiblemente todo se haya iniciado un dia con una iniciativa municipal tomada en una ciudad de Europa del Norte, con el propósito de oficializar y proteger la primera pedalada de un paseante. El ejemplo se extendió como un reguero de pólvora, como se vio en Francia, primero en algunos poblados menores, luego en Lyon, en París y rápidamente en todas las demás ciudades francesas, pero también y más aún en todas las grandes metrópolis mundiales. El cambio de calidad de vida y la mejora de la situación ecológica del planeta son las consecuencias más evidentes para la mayoría, pero los efectos secundarios son sencillamente pasmosos, sobre todo en la esfera social y en la política. Las barreras entre las clases se levantan o se desploman. Las potencias petrolíferas tienen cada vez menos clientes y, como una consecuencia que entusiasma a los observadores más materialistas, el proselitismo religioso se ahoga. Da la impresión de que el politeísmo ciclista hubiera subvertido el monoteísmo petrolífero. Ciertamente hay una competencia feroz en la fabricación de bicicletas, pero el público potencial es enorme y, además, aumenta sin cesar sus exigencias. Las bicicletas africanas están haciendo la vida imposible a los fabricantes asiáticos. Los investigadores mutiplican los descubrimientos o los redescubrimientos (bicis plegables, bicis portátiles, bicis todo terreno, bicis con asistencia invisible, bicis musicales, bicis insumergibles, bicis acuáticas, bicis a vela…). Los científicos están a un paso de descubrir la manera de capturar y transformar la energía desplegada por los ciclistas, con ese propósito se están construyendo carreteras experimentales especialmente equipadas. Se cree que con ese aprovechamiento se podrían alimentar sectores completos del campo energético.

A veces, algunos observadores han manifestado el temor de que a la larga la frescura inicial del movimiento ciclista mundial resulte afectada por esas derivaciones, pero de momento el entusiasmo está intacto. Convocados por numerosos gobiernos (“¡Ciclistas del mundo, uníos!”), en Pekín, Johannesburgo y San Francisco millones de ciclistas de todas las edades han participado en fiestas gigantescas. La producción está en auge. Los técnicos en comercialización y promoción rivalizan en ingeniosidad. El capitalismo saca su provecho, pero las exigencias de los usuarios en el terreno de la organización del trabajo, de la educación y del tiempo libre son tales que uno termina por preguntarse si finalmente la práctica de la bicicleta no será lo que permitió inventar la tercera vía, ésta que, entre el liberalismo y el socialismo, se preocupa ante todo por la felicidad de los individuos. Se han organizado conferencias internacionales para analizar más profundamente las cuestión. Las dos últimas, realizadas en el campus universitario de Aubervilliers (“La bicicleta y el fin de las ideologias”, de 2036, y “La bicicleta o la muerte de Dios”, de 2037), han tenido repercusión mundial. Finalmente, algunas iniciativas felices han permitido comprobar que el hombre genérico (el ser humano, hombre o mujer, joven o viejo) y su nueva cabalgadura de ahora en adelante forman un solo ser. La más reciente de dichas iniciativas es también la más vertiginosa y su imagen quedará grabada de manera indeleble en las memorias: desde que el primer ser humano ha pedaleado en Marte bajo la mirada de nueve mil millones de terrícolas, algo ha cambiado en la historia del planeta y en la conciencia de los hombres.

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2 pensaments sobre “EL EFECTO PEDALADA

  1. El llibre m’agradà molt. La veritat és que sóc molt poc objectiu amb el tema de la bici… per tant ja estava mig comprat!

    Molt sencill de llegir i d’entendre. Directe al gra i sense contemplacions.

    Gràcies cosina!

    pd. Ara estic amb Saramago i Caín…

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